Mindfulness es una palabra que ha tomado mucha fuerza en nuestros días. Por
sus orígenes, tiene una fuerte relación con la práctica del yoga y la
meditación, sin embargo, Mindfulness se ha abierto espacio en ámbitos deportivos,
escolares, corporativos y hasta en la práctica psicoterapéutica.
¿Qué es
exactamente Mindfulness?
Sus orígenes se remontan a la filosofía budista y es alrededor de la década
de los setentas que el norteamericano Jon Kabat Zinn, biólogo molecular egresado
del Instituto Tecnológico de Massachusetts y quién también fue instruido en
enseñanzas budistas, utilizó el término Mindfulness para referirse a la
práctica de la atención plena.
Mucha de su investigación apunta a los efectos de la meditación en la salud
y manejo del dolor en las personas, uno de sus más destacados trabajos, es el
desarrollo de la técnica REBAP (reducción del estrés basada en la atención
plena) en inglés se le conoce como MBSR (mindfulness based stress reduction). Jon Kabat Zinn define a Mindfulness como el
cultivo intencional de la atención, momento a momento y sin juzgar.
¿Por qué ha
tomado tanta relevancia en nuestros días?
Desde el punto de vista médico, las estadísticas de enfermedades crónicas
derivadas por altos niveles de estrés van en aumento, la pregunta aquí es, ¿Qué
genera tanto estrés? Y ¿cómo es que manejamos el estrés?
El estrés se genera de factores internos y externos a cada persona, los
internos tienen que ver con el estilo de personalidad de cada quién, experiencias
del pasado que hayan dejado huellas importantes, estados emocionales, por otro
lado, los factores externos van desde el estilo de vida de cada persona, vivir
en una ciudad, aspectos laborales, la cultura del multitasking (hacer varias
cosas a la vez), demandas sociales para pertenecer a un grupo, ser bien visto,
ser exitoso, consumismo, y se podrían numerar muchas más.
Debemos tomar en cuenta que en casa y la educación formal propician una
educación intelectual, pero muy poco sobre la gestión de emociones y la gestión
del estrés.
Por tanto, nos enfrentamos a un mundo, ya no de leones y mamuts, pero si de
estresores que nos ponen en alerta persistente y sin herramientas para
afrontarlos.
Entonces empezamos a sentir la fatiga, la saturación de tareas, de cosas
por cumplir, nuestra mente se empieza a dispersar en todo y en nada, caemos en
los placeres inmediatos como la comida, bebida, juego, televisión, etc. Pero
solo son remedios inmediatos. Vivimos en una inercia de cosas por hacer de las
cuales perdemos ya el disfrute por hacerlas, solo sabemos que las tenemos que
hacer. Gran parte de nuestros días la llevamos en piloto automático, en una
rutina, en una costumbre que, por consecuencia, nos desconecta más de nuestro
ser y nos hacer sentir con un vacío que nos lleva a más estrés, ansiedad y
hasta depresión. Y con suerte es cuando dices: ¿en qué momento llegué hasta aquí?
Pero es el Mindfulness una gran herramienta para poder enfrentar esta
situación.
¿Cómo se practica
el Mindfulness?
El ejercicio del
mindfulness se conforma por dos tipos de prácticas, la formal y la informal. La
primera integra ejercicios de meditación estructurados y con objetivos
específicos en la atención, aceptación, conciencia, curiosidad, focalización
corporal y concentración; son ejercicios que van desde los 3 minutos hasta más
de una hora. Por otro lado, la práctica informal es invitar a las personas a
prestar atención a actividades de la vida cotidiana, como cocinar, lavarse los
dientes o bañarse, se les invita a realizarlas de manera consciente, a
observarlas, a sentirlas y si es posible hasta disfrutarlas.
Ya sean practicas
formales o informales, en realidad son ejercicios simples, sin embargo, debido
a que nuestra mente está inmersa en la vorágine de nuestras ocupaciones y
preocupaciones, estas actividades se vuelven un verdadero reto.
El Mindfulness es
una habilidad que se aprende y se entrena, por tanto, la perseverancia,
paciencia y práctica constante hace que los resultados se vean reflejados.
¿En qué me va a
ayudar practicar Mindfulness?
En la década de
los ochentas importantes investigadores como Daniel Goleman (Inteligencia
Emocional) y Richard Davidson, realizaron diversas investigaciones sobre los
efectos de la meditación en las personas comunes y descubrieron que con rutinas
de meditaciones diarias de algunos minutos pueden generar importantes cambios
fisiológicos y conductuales. Estas investigaciones destacan que los beneficios
perduran en la medida que la práctica se mantiene. Algo así como el ejercicio y
la alimentación, las cuales deben mantenerse como hábitos que deben perdurar
por siempre para disfrutar de sus beneficios. Dejas de hacer ejercicio o dejas
de comer adecuadamente y tu cuerpo pierde un buen estado físico.
¿Cómo puedo practicar
Mindfulness?
Hay mucha
información disponible en libros, internet y cursos. Acércate a ella y descúbrelas.
Te invito también a participar en mi Taller de Mindfulness para la vida y tu trabajo.
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